La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker.

Mi “hermanita” se ha ido de vacaciones unos días a Las Vegas y Los Angeles (sí, yo también me muero de envidia), y me ha dejado un libro adulto de casi setecientas páginas, para que lea mientras ella está fuera. Supongo que esperaba mantenerme entretenida todo ese tiempo. Lo que no podía imaginar era que, sólo el primer día, me iba a leer casi quinientas.

Creo que aquello de dejarme un misterioso asesinato sin resolver, será para ver si leo de una vez libros “de mi edad”. Pero es que cuando era adolescente (incluso en la pre-adolescencia) ya leía a Agatha Christie, a Patricia Highsmith, a Stephen King, a John le Carré, a Frederick Forsyth, a Orwell, a Kafka, (a Pearl S. Buck)… Y ahora me apetece leer a Stephenie Meyer o Cassandra Clare. El caso es llevar la contraria.

Marcus Goldman, es un escritor que se ha hecho muy famoso con su primer libro, pero que ahora se encuentra ante la crisis de la página en blanco; su editor le reclama, le exige, otra novela, pero tras la fama y el éxito fáciles, no ha sido capaz de escribir ni una sola palabra.

00000001991-1Desesperado se refugiará en Aurora, un pequeño pueblo costero de Nueva Inglaterra, en casa de Harry Quebert, su amigo, maestro, entrenador de boxeo, y mentor y uno de los escritores más admirados de America.

Y es en Aurora donde se va a ver envuelto en una trama al más puro estilo Twin Peaks en la que “sustituirá” a aquel Agente Cooper, intentando descubrir quién mató a Nola Kellergan.

Y así entre desordenados recuerdos, y saltos en el tiempo, iremos desmadejando el misterio de la desaparición, hace más de treinta años, y asesinato de Nola Kellergan, y se irán desvelando las pequeñas o grandes miserias de los “modélicos” habitantes del pueblo; y descubriremos los secretos de aquella Lolita que inspiró uno de los libros más premiados, vendidos y estudiados por los americanos.

Ya de paso, Goldman aprovechará para recuperar la inspiración que le permita escribir un gran libro.

 

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