Tenías que ser tú

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Hace mucho tiempo que no os hablo de ninguna película. Y más aún de alguna comedia romántica. Pues hoy le toca el turno a Leap Year, o Tenías Que Ser Tú (en nuestra habitual tendencia a cambiar completamente el nombre original de todo).

Anna y Jeremy son una acomodada pareja de clase media alta de Boston (que en el resto del mundo se consideraría clase alta). Él (Adam Scott) es médico, y ella (Amy Adams) se dedica al home staging (esa nueva profesión que se consiste en decorar inmuebles con la única finalidad de venderlos mejor). Juntos quieren comprar un precioso piso, pero para ello, los propietarios del edificio están pasando un durísimo proceso de selección. Sí, tienen que hacer un casting, para que les permitan comprar un piso.

A la espera de la decisión, Jeremy va a viajar a Dublín, a un congreso médico, mientras Anna le espera e Boston, algo decepcionada, porque creía que él, por fin, le iba a proponer matrimonio, pero no.

Anna es de ascendencia irlandesa, y, una de las costumbres de ese país, es que las mujeres pueden proponer matrimonio a los hombres el 29 de febrero. Así, que siendo aquel un año bisiesto (aunque la película se rodó en 2010, que no lo era), y faltando pocos días para el 29, Anna decide, ni corta ni perezosa, coger una vión, destino Dublín. Si Mahoma…

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Mala suerte. Debido a turbulencias varias, el avión se verá obligado a aterrizar en Gales, y Anna no ha visto Solo en casa. Incapaz de esperar unas horas a que se abran los aeropuertos, decide viajar en cualquier medio de locomoción conocido, para llegar a Dublin a tiempo. Una de sus múltiples paradas la va a llevar a una triste taberna en un pueblo solitario. Allí Declan, el propietario, hombre de muy pocas palabras, mal carácter, y con una deuda que le puede costar perder el pub, se ofrece a llevarla en su coche clásico (sinónimo de antiguo) a cambio de una sustanciosa suma de dinero.

Declan, Anna y su maleta Louis Vuitton van a ponerse en marcha, y van a pasar por multitud de situaciones en las que no sabes si quieres matarla a ella o a él. En el tramo final de la película, tienes claro que los amas a los dos (y ellos también), aunque  no se van a dar cuenta con tanta facilidad.

Se me olvida deciros que Declan es Matthew Goode, el altísimo y guapísimo Matthew Goode, que encima, en esta película lleva barba. (No sé si me habréis leído decir alguna vez, que no hay hombres feos, hay hombres sin barba).

Comedia romántica que se ajusta perfectamente a la definición oficial. Para amantes del género y de los hombres con barba y manos bonitas. En Amazon PV y Netflix.

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